Oh! queridos pastores
que pensáis en mí
y tan bien me comprendéis.
Necesito que sigáis
decidiendo mis días
defendiéndome de los peligros
que hay fuera del rebaño.
Comprad todas las armas
que se precisen para ello.
Invertid en festivales
y eventos deportivos
toda mi vida de trabajos.
Gracias por los autos
los televisores a color
las barredoras eléctricas
y los juegos electrónicos.
Gracias por las canciones de moda
los libros de ocultismo
las carreras en moto
las reinas de belleza
los superhombres
y el nuevo metro.
Perdonad a las malas ovejas
que no olvidan supuestos dolores
y pretenden malditos ideales y libertades
que no sirven para nada.
No necesitáis castigarlos;
nosotros los abandonaremos:
no leeremos sus libros
no los escucharemos.
Ya veréis como mueren desangrados.
Ayudadme en los pocos momentos difíciles
cuando el televisor se apaga
y estoy por casualidad, solo.
No permitáis que caiga en la tentación
De volverme loco, como las malas ovejas.
(Rosabetty Muñoz)
sábado
viernes
La bondad hace los parientes, no el nacimiento. Sobre lo qual oyrás el exemplo siguiente.
Al cordero, que andava paciendo entre las cabras, dixo el lobo:
-¿No es ésta, con quien andas, tu madre?
Y mostróle las ovejas apartadas bien lexos. Respondió el cordero:
-No busco yo aquélla que me concibió y parió, mas esta cabra digo yo que es mi madre, que me ha criado y me da de mamar dexando de dar leche a sus hijos propios.
Y por el contrario dixo el lobo:
-Cata que es más cierta y más segura la madre que te parió. Por ende, deves te yr a ella.
-Assí es como dizes -dixo el cordero- mas mi madre misma, de su propio instinto y apetito natural, porque fuesse más seguro, me encomendó a ésta con quien estó. Ca a los ganados y bestias no aprovechan los fijos, mas a los carniceros y pastores que cada día las ordeñan y les quitan la lana y los matan para sus usos. Y a mí parece que es vida más segura éste pa- /f. XXIIIIr/ -ra mí morando entre las cabras. E assí, anda en ora buena, ca yo quiero morar aquí y me será mejor que donde tú me muestras.
Significa esta fábula que no ay mejor cosa que el buen consejo, ni peor que el mal consejo. Y que más provechoso es bivir fuera de sus parientes seguramente que entre sus parientes con quistiones y con guerras.
Mejor es bivir con los estraños en paz, que con los parientes en guerra
(de Aquí comiença el segundo libro de las fábulas de Ysopo, claríssimo e ingenioso fabulador)
jueves
Hay un lobo en mi entraña
que pugna por nacer
Mi corazón de oveja, lerda criatura
se desangra por él
Por qué si soy oveja
deploro mi ovina mansedumbre
Por qué maldigo mi pacífica cabeza
vuelta hacia el sol
Por qué deseo ahogarme
en la sangre de mis brutas hermanas
apacentadas
Me parieron de mala manera
Me parieron oveja
Soy tan desgraciada y temerosa
No soy más que una oveja pordiosera
Me desprecio a mí misma
cuando escucho a los lobos
que aúllan monte adentro
Yo, la oveja soñadora,
pacía entre las nubes
Pero un día la loba me tragó
Y yo, la estúpida cordera,
conocí entonces la noche
la verdadera noche
Y allí en la tiniebla
de su entraña de loba
me sentí lobo malo de repente
Si me dieran a optar
sería lobo
pero qué puedo hacer si esta pobre pelleja
no relumbra como la noche negra
y estos magros colmillos no muerden ni desgarran
Si me dieran a optar
sabría acometer como acometo ahora
esta mísera alfalfa, famélica, ovejuna
Si me dieran a optar
los bosques silenciosos serían mi guarida
y mi aullido ominoso haría temblar a los rebaños
Pero qué hacer con mis albos vellones
Cómo transfigurar mi condición ovina
Yo, la obtusa oveja,
huía tropezando con mis hermanastras
El lobo nos seguía acezando
Y entonces yo, la oveja pródiga,
me quedé a la zaga
El lobo bautista me dió alcance
Se me trepó al lomo derribándome
y enterró sus colmillos en mi cuello
Vieja loba, me dijo
Vieja loba piel de oveja
Quiero morir contigo
Esperaré a los perros
La sangre me manaba a borbotones
Parecíamos un sol enterrado de cabeza
en el suelo
Yo era una oveja mansa
Siempre miré hacia el suelo
Yo era sólo una oveja rutinaria
Yo era un alma ovejuna
sedienta de aventuras
Yo era en el fondo
una oveja aventurera
Yo deseaba conventirme
en oveja descarriada
Expreso aquí mis sinceros agradecimientos
a la piadosa águila humana
que me desgarró la yugular de un picotazo.
MuNueL SiLVa aCeVeDo, 1976
lunes
"Il faut que je tue quelqu'un ce soir
ou quelques-uns
ou même un grand nombre en série...
et je viendrais vers vous
les mains rouges de sang,
pour que vous respiriez l'odeur de la vengeance...
Assez d'indulgence et de pitié
pour les nageurs en eau douce
les bons apôtres et les anges repentis
je veux que le sang coule à flots
que m'importe les châtiments
mais que l'espace soit libre enfin...
On crache sur tout ce que j'aime
sur votre beauté sur la pureté
sur la vie parce que j'aime qu'elle vous ressemble...
Il faut donc que le soleil
rouge comme le sang de mes victimes
se lève sur la vie qui vous ressemble."
Philippe Soupault
